Biografía
Gabriel del Orbe —Gabriel del Orbe Castellanos, nacido el 18 de marzo de 1888 en Moca, fallecido el 5 de mayo de 1966 en Concepción de la Vega— fue un violinista, pianista y compositor dominicano, uno de los primeros músicos del país en construir una carrera de concierto internacional dentro de la tradición clásica europea.
Una casa de música
Quinto hijo del músico Manuel María del Orbe —quien se había construido un piano a puro tesón, mereciendo por ello fervientes elogios— y de Carolina Castellanos Fondeur, empezó a estudiar violín con su padre a los tres años. El 9 de marzo de 1896, a pocos días de cumplir ocho, debutó en el Centro de Recreo de Santiago de los Caballeros interpretando «El Carnaval de Venecia», de Paganini, compás por compás, ante un público que no lo dejó bajar del escenario.
El violín de Brindis de Salas
Semanas antes, el 11 de enero de 1896, el virtuoso cubano en gira Claudio Brindis de Salas —conocido como el Paganini Negro— había dado un concierto en Moca con un violín propiedad del padre de Gabriel; su hermana mayor, Dionisia, lo acompañó al piano esa noche, y Brindis dejó a la familia algunos arreglos escritos de su puño y letra. El instrumento pasó después a la colección del propio Gabriel.
El niño prodigioso, después Leipzig y Berlín
Un año después el niño hizo su debut internacional —Caracas, el Teatro Nacional de La Habana, el Palacio de Gobierno de San Juan, Puerto Príncipe— presentado como «El Prodigioso Niño» y ya cosechando sus primeras condecoraciones ultramarinas. En 1907 ingresó al Conservatorio de Leipzig, en Alemania, donde estudió con Arno Hilf, quien lo graduó con las más altas distinciones en 1909; después lo admitió la Real Academia de Música de Berlín, donde el violinista francés Henri Marteau terminó de pulir su técnica de arco.
Un virtuoso de gira
La crítica destacó su interpretación de la Sinfonía Española de Lalo, su «brillante spiccato» en los conciertos de Wieniawski y Paganini, y su manera de tocar el «Tambourin chinois» de Kreisler y la «Fantasía Fausto» de Sarasate. El catálogo de la temporada de conciertos 1912-1913 de Berlín lo listó junto a Leopold Auer, Mischa Elman, Jan Kubelík y Joan Manén; debutó en La Habana en 1913, y llegó a tocar en el Carnegie Hall de Nueva York y en la Blüthner-Saal de Berlín —con la Orquesta Blüthner bajo la batuta de Edmund von Strauss—, además de escenarios de México, Venezuela, Cuba, Haití, París y Hamburgo.
Como compositor
Escribió también de forma constante: piezas para violín solo, para violín y piano, para piano solo, y un libro de canciones con textos de los poetas Fabio Fiallo y Ramón Emilio Jiménez. El Musical Courier de Nueva York elogió su «Rapsodia»; el Excelsior de México destacó la ternura de «Tropical».
Legado
Murió en Concepción de la Vega el 5 de mayo de 1966, a los setenta y ocho años, casi setenta después de que aquel niño de Moca pusiera de pie a un público por primera vez.