Biografía

Prince Royce, de nombre Geoffrey Royce Rojas de León, es cantante y compositor de bachata dominicano-estadounidense. Agarró la más dominicana de las músicas de guitarra, la cantó en dos idiomas ante un público criado con la radio estadounidense, y la convirtió en una de las carreras más grandes que ha dado el género.

El Bronx

Nació en el Bronx en 1989, de padres dominicanos, y se crió entre dos idiomas, que es la condición corriente de su generación en Nueva York y resulta ser la explicación entera de su música.

Empezó a escribir poesía a los trece años y canciones a los dieciséis, y fue entonces cuando tomó el nombre de Prince Royce. A los dieciocho cantó en un programa de variedades en español. Trabajó en una tienda de teléfonos para pagar músicos y horas de estudio, que es la parte de la historia que más cuenta y la que explica la disciplina.

A los diecinueve un mánager oyó una maqueta y lo empujó hacia la bachata en concreto —no había llegado ahí necesariamente por su cuenta— y le presentó a un productor con sello. La intervención fue decisiva: un muchacho del Bronx que escribía canciones bilingües podía haber ido por varios caminos, y esa lo orientó hacia la música de sus padres.

Stand By Me

Su primer disco salió en 2010 y abría con una versión en bachata del Stand By Me de Ben E. King, cantada mitad en inglés y mitad en español. Llegó al número uno de la lista tropical, y Corazón Sin Cara hizo lo mismo.

El sencillo fijó el método con el que ha trabajado desde entonces: tomar una canción que el hemisferio entero se sabe en inglés, montarla sobre una guitarra de bachata, cantarla en los dos idiomas y darle a dos públicos algo que le pertenece a cada uno. Poco de lo que ha grabado después se aparta de ese planteamiento.

Lo convirtió además en la respuesta más audible a una pregunta que el género llevaba años haciéndose: si la bachata podía salir del barrio sin dejar de ser bachata. Es uno de los nombres que cierra la distancia entre la generación fundadora y el presente, y la ficha del propio Antony Santos muestra ese mismo cruce desde el otro lado.

Los álbumes

Phase II vino en 2012, fue disco de platino y quedó nominado al Grammy Latino tropical. Soy El Mismo llegó en 2013 con Darte Un Beso, que encabezó la lista Hot Latin Songs. Double Vision, en 2015, fue su disco en inglés y de ahí salió Back It Up con Jennifer Lopez y Pitbull.

Five apareció en 2017 con una lista de invitados que se lee como un mapa de dónde había llegado la música latina —Shakira, Chris Brown, Zendaya, Farruko, Gente de Zona, Arturo Sandoval— y fue su cuarto número uno. Después una tanda larga de colaboraciones entre géneros, y en 2020 Alter Ego, un disco doble partido en dos mitades con nombre propio cada una.

Llamada Perdida, de 2024, es la excepción: un disco de desamor, personal y sin adornos, hecho por alguien que llevaba quince años grabando para estadios. Ha compartido además tarima dominicana con Esme, que es lo que los nombres mayores de este género hacen por los jóvenes.

Eterno

Su octavo álbum salió en mayo de 2025 y es la idea de Stand By Me llevada hasta el final. Trece clásicos del pop anglosajón —los Beatles, los Bee Gees, Elvis, los Backstreet Boys, Richard Marx— rehechos como bachata bilingüe. Yesterday. How Deep Is Your Love. I Want It That Way.

Un disco así podría ser una curiosidad y no lo es, porque lleva haciendo exactamente esto desde los veintiún años y porque los arreglos se toman las canciones en serio. Lo que argumenta es que la bachata no es un sabor regional que se le aplica a material ajeno, sino una forma capaz de sostener cualquier cosa que se le meta dentro.

Ahora sale de gira con Romeo Santos, los dos nombres más grandes que ha dado el género, y el condado de Miami-Dade tiene un día con su nombre. El muchacho que limpiaba vitrinas en una tienda de teléfonos era la misma persona que estaba planificando todo esto.

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