
1999 · Album · 13 pistas
El Prodigio —Cresencio García, nacido en Media Gorra de Cabrera el 14 de noviembre de 1976— es un acordeonista, director de conjunto y compositor de cine dominicano. Es el que sacó el acordeón de botones del circuito de baile y lo metió en el jazz, y tiene más estatuillas del Casandra que ningún otro típico de su generación.
Primeros años y formación
Fue el tercer hijo de Luis García, acordeonista, y de Benita Mata, auxiliar de enfermería. Dio su primera presentación en público a los cinco años, y de ahí sale el nombre artístico: era un prodigio en el sentido llano, un muchachito que ya tocaba. La prensa musical siempre lo ha escrito Krency, y así quedó; las dos formas son suyas.
El acordeón y el jazz
Lo que lo separa de sus contemporáneos es velocidad con intención. Los solos van lo bastante rápido como para ser un truco de fiesta y no lo son: improvisa dentro de la armonía y no por encima de ella, que es lo que le dio estudiar jazz en Berklee.
También ensanchó la banda. Junto al acordeón, la tambora, la güira, la conga, el bajo y los saxofones que carga un conjunto típico moderno, ha subido a tarima trombón, trompeta y wurlitzer. Donde Tatico Henríquez y Francisco Ulloa trabajaron la forma desde dentro de su propia instrumentación, El Prodigio siguió agregándole.
Los discos
Ha dirigido El Prodigio y la Mezcla Típica y El Prodigio y La Banda Típica. El Quita Pena, de 2012, lo hizo con Juan Luis Guerra 4.40. En 2015 grabó Homenaje al Ciego de Nagua, dedicándole un álbum entero a El Cieguito de Nagua.
La música de cine
Escribió la banda sonora de Boca Chica, la ópera prima de Gabriella A. Moses, que compitió en la sección internacional de ficción del Festival de Tribeca en 2023 y le valió a Moses el premio Nora Ephron. Es una película dominicana sobre una niña de doce años en un pueblo costero, con guion de Mariana Rondón y Marité Ugas.
Antes había musicalizado el cortometraje Un Jedi Quedao’ en Tatooine, de 2015, y trabajó en el departamento musical de la serie de televisión ¡Que Viva el Merengue! en 2005. Que un acordeonista típico escriba para pantalla es raro: al instrumento no se le suele pedir que sostenga un relato.
Reconocimiento
Para 2014 ya había recibido siete premios Casandra —hoy Soberano—, más de los que el típico le había dado a ningún artista desde que existe la categoría. Sus rivalidades de años con Geovanny Polanco y Kerube Ortiz, ambos más tradicionales, son parte de cómo el género ha discutido consigo mismo hasta dónde debe moverse.

1999 · Album · 13 pistas

2003 · Album · 11 pistas

2004 · Album · 10 pistas

2020 · Single · 1 pista

2024 · Single · 1 pista