
1983 · Album · 8 pistas
Anthony Ríos, nacido Froilán Antonio Rodríguez Jiménez el 17 de julio de 1950 en Las Cañitas, Sabana de la Mar, fue un cantante, compositor, humorista de televisión y actor dominicano — durante tres décadas la voz romántica por excelencia del país, y durante otras dos un habitual de sus salas. Escribió casi todo lo que cantó, regaló canciones que se volvieron éxitos de otros, y al final era tan conocido por un programa de comedia como por las baladas que le hicieron el nombre.
Primeros años y el Combo Show
Ríos venía de Las Cañitas, un paraje del municipio oriental de Sabana de la Mar, y se mudó de niño a Hato Mayor del Rey. Allí limpió zapatos cantando mientras trabajaba, y en diciembre salía de puerta en puerta con aguinaldos. También tomó la guitarra y empezó a aparecer en la radio local. El locutor Joaquín Jiménez Maxwell lo escuchó y lo llevó a la capital.
Lo que Maxwell le puso delante fue una vacante: Fausto Rey acababa de salir del Combo Show de Johnny Ventura, y a principios de los años setenta Ríos — que entonces todavía cargaba el apodo de "El Kínder," por lo joven que se veía entre los veteranos — ocupó el puesto. Su primera canción con el grupo, «El sentimental», lo convirtió casi de inmediato en una de las voces más reconocidas de la República Dominicana y le dio el nombre con que se le llamaría el resto de su vida. El álbum debut que siguió trajo «Pudiera ser», «Morir de amor», «Viejo amigo», «Estoy a tu orden», «Hoy daría yo la vida» y «Condenado a quererte», todas de su autoría.
Parte del atractivo era sencillamente su figura. Una cabellera abundante provocaba la comparación constante con Sandro de América, el ídolo argentino entonces en su apogeo en la radio dominicana, y Ríos llegó con porte de galán en un momento en que las orquestas de merengue no vendían eso.
El Sonido Original y la carrera solista
En 1979 Ríos dejó el Combo Show junto al percusionista Luisito Martí para fundar su propio grupo, El Sonido Original. No rindió comercialmente lo que ninguno de los dos esperaba, y la aventura se recuerda menos por sus discos que por la sociedad que inauguró, que resultaría decisiva más adelante. Ríos siguió entonces como solista: publicó su primer álbum a nombre propio en 1983 y trabajó sin pausa la balada, el bolero, el merengue y la bachata durante tres décadas. En 1993 iba por su decimonoveno álbum, Boleros como ayer, con Juan y Nelson Records; el vigésimo, En bachatas, salió en 1996 con Kubaney.
Compositor para otros
La pluma de Ríos llegó mucho más lejos que su propio catálogo. Escribió para Fernando Villalona en el país, y fuera de él para las puertorriqueñas Yolandita Monge, Sophy y Lissette Álvarez, el colombiano Pastor López y el mexicano Fernando Allende. «La distancia», escrita para Yolandita Monge durante una breve relación entre ambos, es la más conocida de todas. Entre sus propios clásicos están «Tengo una mancha», «Señora tristeza», «Si usted supiera señora», «Comprenderse más y amarse menos» y «Fatalidad».
Televisión y cine
La segunda mitad de su vida pública transcurrió en buena medida en televisión. Trabajó como presentador y humorista en El Show del Mediodía, y luego se reencontró con Luisito Martí para El Show de Luisito y Anthony, que se convirtió en uno de los programas más populares de la historia de la televisión dominicana y lo presentó a una generación que conoció al comediante antes que al cantante. También actuó en cine, en Nueba Yol 3: Bajo la Nueva Ley (1997), Vamos de Robo (2014) y Mañana no te olvides (2017).
Últimos años y muerte
Ríos vivió de cara al público y sin muchas disculpas por ello; en entrevistas tardías dijo haber tenido 26 hijos con 24 mujeres, y que respondía por todos. En sus últimos años se le acumularon problemas de salud asociados a la obesidad: se sometió a un bypass coronario y le implantaron un marcapasos por una arritmia. A finales de 2018 el Congreso dominicano aprobó una medida para honrarlo formalmente, pero el reconocimiento nunca se ejecutó. Murió de complicaciones cardíacas el 4 de marzo de 2019 en Santo Domingo, a los 68 años.
Legado
Ríos es la referencia de la canción romántica dominicana de los años setenta y ochenta — el cantante que demostró que un catálogo de balada dominicana podía sostenerse junto a los importados, y que además lo escribió él mismo en vez de comprarlo. Que lo hiciera después de entrar al negocio por una orquesta de merengue es característico: se movió entre géneros y entre medios sin tratar a ninguno como un descenso.
Sus canciones siguen siendo estándares del repertorio romántico dominicano, y el programa de comedia que armó con Luisito Martí se recuerda como un hito de la televisión nacional. Pocos artistas dominicanos de su generación dejaron huella a la vez en el estante de discos y en la parrilla televisiva.

1983 · Album · 8 pistas