Biografía
René del Risco Bermúdez fue un poeta, cuentista y letrista dominicano. Pertenece a un registro de la música dominicana por una razón concreta: los compositores fueron a buscar sus versos. La letra de Una Primavera para el Mundo, una de las canciones canónicas del país, es suya.
San Pedro de Macorís
Nació en San Pedro de Macorís en 1937, en una familia de tradición literaria: su abuelo Federico Bermúdez fue el primer poeta social dominicano. Se trasladó a la capital a finales de los cincuenta para estudiar derecho, y a principios de los sesenta ya se dedicaba de lleno a escribir.
El Puño
Fundó el grupo cultural El Puño junto a Marcio Veloz Maggiolo, Miguel Alfonseca y Ramón Francisco, y ganó los premios del concurso La Máscara tres años seguidos. Sus poemas y cuentos metieron el habla dominicana corriente en la literatura, y el cuento Ahora que Vuelvo, Ton se convirtió en uno de los textos más leídos del país.
Trabajó además en la radio, conduciendo programas en dos emisoras de la capital, y más tarde en la publicidad, donde fundó su propia agencia.
Una Primavera para el Mundo
A principios de los setenta le puso letra a una melodía de Rafael Solano. La estrenó Fernando Casado, que ha contado que fue él quien le puso el título, mientras anotaba el texto que Del Risco le dictaba. Niní Cáffaro también la grabó, y se cantó en el festival Siete Días con el Pueblo en 1974.
Es una canción de interpelación, escrita en segunda persona, y ha sobrevivido a su momento: volvió a circular medio siglo después, durante la pandemia, sin que nadie tuviera que explicarla.
Así Tan Sencillamente
Su poema Así Tan Sencillamente lo llevó al canto popular Sonia Silvestre. Otros vinieron detrás: una serie de conciertos dedicada a musicalizar su obra ha puesto varios de sus poemas en voces de generaciones posteriores, y la fundación que lleva su nombre los sigue haciendo circular.
La obra
Sus libros publicados son pocos porque murió joven: un poemario, un libro de cuentos que salió después de su muerte, y una novela que quedó inédita veinticinco años. Murió en Santo Domingo en diciembre de 1972, a los treinta y cinco. Su obra se estudia en las escuelas dominicanas, y las canciones levantadas sobre ella las canta gente que nunca leyó los libros.