Biografía
Altamira Banda Show fue una banda de merengue dominicana con base en Nueva York, creada por Wilfrido Vargas a principios de los ochenta. Llegó con un concepto moderno para su momento —en los arreglos y otro tanto en lo que pasaba sobre la tarima— y pegó desde la primera noche.
El nombre es un pueblo
Altamira es un municipio de Puerto Plata, y es donde nació Wilfrido Vargas. Ponerle ese nombre a una banda de Nueva York es todo el argumento de la diáspora dominicana en dos palabras: la orquesta trabajaba desde el alto Manhattan y el Bronx, y llevaba en la marquesina el nombre de un lugar del Cibao.
Una de tres
Vargas es el eslabón que sigue a Johnny Ventura en la evolución del merengue, y no solo grabó: armó orquestas. Tres llevan su firma como creador y productor: Las Chicas del Can, The New York Band y ésta.
Hubo una cuarta línea de la misma escuela. Los Hijos del Rey, con Fernando Villalona al frente al principio, trabajaba desde Santo Domingo mientras Altamira Banda Show trabajaba desde Nueva York: la misma idea, probada en las dos orillas a la vez. A Los Hijos del Rey les tocó la vida larga; a ésta no.
La alineación
La primera alineación tenía a Rafael Vargas, hermano de Wilfrido, y a Miosotis Malagón, que después se fue a The New York Band. El frente que la gente recuerda vino después: Mayi Padrón y Sonia Mena cantando al lado de Jankarlos Núñez y Luis Alberto, los cuatro reconocibles por una ropa de tarima que no usaba nadie más.
La dirección musical estaba en manos de Eduardo Ramos, músico, arreglista y compositor. La coreografía estaba tan trabajada como los arreglos, que en el merengue de principios de los ochenta todavía era una propuesta y no algo que se diera por sentado.
Los discos
El catálogo son cinco álbumes: el debut homónimo con Sonográfica en 1986, Banana en 1989, El Detective con Palma Pro en 1990, un segundo homónimo para TH-Rodven en 1991, y Arcoíris En Tu Piel con Rodven en 1993.
Banana, Quítame la Mano, Amorcito de mi Alma, El Detective y Paran Pan Pan viajaron todas, y por encima de todas La Gallinita, que canta Sonia Mena y que la gente todavía anda buscando.
Ironía
Jankarlos Núñez, el cantante principal, era además autor. Compuso Antología de Caricias para la banda, y en 1996 Frankie Ruiz abrió su disco Tranquilo con Ironía, que la escribió Núñez.
Uno de los grandes discos de la salsa romántica de los noventa, cantado por el puertorriqueño que definió el estilo, salió de la pluma de un merenguero de una banda de Wilfrido Vargas en Nueva York. Núñez trabajó además con verdadero efecto en Venezuela.
La banda se acabó, y a diferencia de otros nombres de aquella época nunca volvió al circuito de reencuentros. Sus integrantes se perdieron en buena medida de la vista pública.